DILEMA RUTINARIO EN EL
VIVIR: TOMA DE DECISIONES.
Por: LUIS RAFAL ORONOZ BORDONES (El
NEGRO ORONOZ)
El vivir, es una constante de dilemas, o de opciones, que
representa una toma de decisión. No se vive, sin que, en ese transcurrir, no asumes
un camino, ni lo transcurra sin tomar decisiones. Cuando no lo hace, es porque
estas nadando al vaivén de las olas, a donde ellas te lleven, y como ellas
dispongan llevarte, con el gran riesgo de morir en sus brazos anticipadamente, luchando
por vivir la vida que ya no puedes decidir vivirla.
Estamos siempre entre acertar y estar XVOCADO. Nos
llenamos de dudas, y eso lo planteamos como una preocupación, cuando bien
sabemos, que lo que existe es duda. ¿Y cómo se soluciona la duda? Alguien lógico,
pero no racional, diría: “Con acierto”.
Y, eso en nada contribuiría, a evitar la duda, pero si, nos
acercaría a una verdadera realidad, que nos puede costar entender; y esa
realidad, puede percibirse de esta manera:
La vida es un constante tomar decisiones, donde se yerra y se
acierta; donde se agrada o desagrada; donde te perjudica o beneficia. Pero, también
existe un término medio, donde el que se estimaba ganador, se siente como un
perdedor; y el que se sentía perdedor, se siente ganador. Por lo que, en la
realidad, la toma de decisión, genera extremo. Ahora bien, profundamente – si lo
quieres percibir así – se capta, que ese “con acierto”, nos traslada a tener
capacidad de equivocarse lo menos posible, porque el equivocarse, siempre en la
vida, está latente. Pero, también que se busque una decisión, que perjudique lo
menos posible, que, al no imaginar una alternativa mejor, la menos mala sería
buena. Aquí se impone la sagacidad, donde se prevé lo que pueda ocurrir para
decidir en conformidad.
La sagacidad vendrá con la inteligencia natural, que nos
llega con el nacimiento; y ella ha de ser como el local del establecimiento
comercial, que requiere muebles y mercancía que ofrecer; esto nos está indicando,
que se requieren estudios, experiencias y percepción, para una inteligencia que
esté funcionando a cabalidad; además de que, en estas condiciones, llega con
más facilidad la disciplina, la organización, el amor al aprendizaje y al
prestigio de decente; en especial una sagacidad profunda y de destreza avanzada.
Pero, aún se duda que la formación, es como el pimentón, que
está en todos lo guisos, que como buen guiso es la reflexión, para la toma de
decisiones.

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