LA BRUTALIDAD, cómo enfermedad.
Por: LUIS RAFAEL ORONOZ BORDONES (El negro ORONOZ)
Tomando parte de
ella: Contrario a algunas definiciones ortodoxas. En relación al conocimiento y
la mente. No es ignorancia, es una enfermedad de la mente, que no permite
comprender ni entender. Esta enfermedad no es de conocimiento, sino de
comprensión; y en consta, cundo observamos a individualidades con mucho
conocimiento, pero que no pueden aplicarlos; tiene mucha memoria, retiene todo,
pero no razona; es decir es un BANCO de contenido, pero no sabe cómo INVERTIR
BIEN.
Pudiéramos decir, sin discriminación injusta, que el que nace
para banco, no puede servir como televisor, pero sí, como parte de él como su
cajón. La INTELIGENCIA, no es ser chismoso de contacto, con gusto por deducir;
tiene la condición de acumular, es decir es un acumulador, con capacidad de
trasmitir. La real INTELIGENCIA, es no creérselo y aceptar que por entender
bien se mofarán de él, los que se entienden inteligente; y que lo mejor, es la
indiferencia del sabio. La INTELIGENCIA no es una condición, como la de ser
instruido o estudiado, es una cualidad natural reafirmada o rebobinada con el
saber. La inteligencia, se confunde con la SENSATEZ, y es normal que así sea,
porque para ser sensato, es bien bueno ser inteligente, y casi siempre así
ocurre, pero la sensatez está más del lado de las buenas reflexiones, que
siempre hacen los inteligentes.
Ahora, que ya hemos remarcado lo de la inteligencia, iremos
hasta donde habremos dejado la BRUTALIDAD. Lo BRUTO es algo sin pulituras,
bueno un individuo bruto no brilla, por falta de pulituras. También porque
carece de deducciones, claro porque con un individuo de esas condiciones, usted
nada puede deducir. ¡CARAMBA! con estas aplicaciones, estamos cayendo en lo que
nos referimos, como brutos, porque estamos tomando conceptos ortodoxos, para
desviarlo; bueno, si es verdad eso, pero es un desvío consciente como pizca de
humor.
Popularmente, aún se dice: “Es que un bicho bruto, cuesta para que te entienda”; pero a la
inversa, es similar, porque a un bruto le cuesta entenderte, por más que le
explique y le razones. Aunque te diga: “LE ENTIENDO PERFECTAMENTE, PERO POR SI
A CASO, ESCRIBÁMELO”, y queda usted como un pez fuera del agua, saltando
ahogado.
Pero, muchas veces no es eso una enfermedad, y ha habido en
no formarse, y puede recuperarse estudiando, y practicando con reflexiones,
hasta llegar a las reflexiones lógicas, cuando una individualidad es inteligente.
Cuando se es BRUTO por enfermedad natural, no es cuestión de
preocupación; aunque no es la alarma corporal, de un DOLOR DE CABEZA, tampoco
es un mal de morirse, hay que aceptarlo, como un DIABETICO acepta su
enfermedad, porque no es nada para acomplejarse, y el resto de los individuos,
de su entorno, deben ser razonable al no tildarlo despectivamente de ignorante,
porque simplemente es un enfermo; pero para ello, primero se debe reconocer su enfermedad
como deficiencia mental, dar la cara como tal, y admitir, que puede hacer otras
tareas importantes siendo bruto. El BRUTO histórico de los “comic” no es un
buen ejemplo, pero hay buenos ejemplos, que han logrado tener una gran fortuna.
La habilidad y sagacidad, por experiencias, hace la destreza y eso puede ser
válido, para superar esa enfermedad. Cuando son exitosos, como otros que lo han
logrado, nos corresponde decir: “Bruto, somos nosotros, que creíamos que ese tipo,
no iba a llegar tan lejos, sin mayor esfuerzo”
Es importante en la vida, conocer su situación, y los demás
debemos ser maduro, para no hacer de la limitación de otro un motivo de mofa,
ni de comentarios nocivos, menos de trato repulsivo; cada quien con lo suyo, y
abierto a ayudar con lo que pueda, a favor de cualquiera, sin hacer alarde de
lo hecho. De lo contrario, de no hacerlo, se comete una brutalidad propia de un
ser atorrante, que es un enfermo social.
Ahora, con una finura de algo muy serio, diremos, que el ser
BRUTO es algo similar al IDIOTA, que es insuficiencia de inteligencia y de
conocimiento; la falta de inteligencia es un asunto natural, y la falta de
conocimiento es voluntario, como no ha querido o no ha podido estudiar; y su
enfermedad es la llamada IDIOCIA, que es definida como: “Déficit intelectual
profundo de ORIGEN ORGÁNICO o PSICOLÓGICO, definido por un cociente intelectual
no superior de 20 y que comporta incapacidad para la adquisición del lenguaje.”
Siendo sinónimo la IDIOTEZ y el IDIOTISMO.
Y es similar, como los muchachos dicen. “un
pelo”, pero en muchos por descuido, complejo o indiferencia, llega a
convertirse esa deficiencia en una “peluca”. Ser IMBÉCIL es andar en ese mismo
camino, y se le imputa ser “poco inteligente”, y se le tiene como ESTÚPIDO o
TONTO, en un lenguaje fácil de la expresión popular.
Ahora podemos decir del “XQUIVOCO” de definir la conducta de
los demás, con valientes y agresivas palabras con expresiones irresponsables,
por INSULTAR, que es una forma de no conversar, porque no se quiera o no pueda
llevar un dialogo inteligente. Las mejores armas de un ser inteligente y
decente, es la palabra, paciencia, tolerancia, con ellas se domina a todos los
agresores que a su vez la utilice sin la destreza debida, o insultante, y hasta
de agresores con propensión al daño físico, o de comisión de delito como el
atraco. Por lo que ya es momento de algunas reflexiones:
No debemos insultar a nadie, y menos con palabras agresivas
sin conocerse bien su real significado, porque quien te observa, además de
notar tu reacción como inadecuada o desproporcionada, puede calificarte muy
mal, atribuyéndote lo que tú imputa en retro.
Tener consideración con una individualidad enferma, cuando
observe que su conducta se asimile a un bruto, un idiota… por decir algo;
entienda que se está en ventaja con él, aunque tu impulso sea de reacción
agresiva, pues en ese raund estaría perdiendo, terminando ser tú el agresor
injusto.
Se hace necesario borrar de nuestro léxico, palabras que
resulten identidad de una enfermedad tomada indebidamente para insultos, como
sería llamar a una individualidad como diabético, canceroso, hipertenso,
infartado o loco; como pudiera ser bruto e idiota.
Concluyendo con: Un ser inteligente, con buenos estudios,
sensato y trato decente, es el verdadero RICO, que puede salir a la calle sin
dinero alguno, y lograr el cometido de su salida, sin incumplimiento ni
pedidera, y lega aún de regreso a la casa, con bolsas de alimentos y de otras
cosas.

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